¿Qué onda raza fiestera, cómo andan? Yo aquí en la weba de siempre ya saben. Cavilando sobre diferentes cosas y viendo otras que me hacen reir.
Y una de esas cosas que me hacen reir son los nombres que se dan casi casi sólo en México.
Pero, como dijera Jack el Destripador: Vamos por partes. Esto que les quiero comentar hoy es algo que la primera vez que lo vi me dio mucha risa y obviamente, no lo podía creer. Son 2 nombres que ciertamente, sólo en México se pudieron dar y estos son, claro está:
Masiosare y Aniv. de la Rev.
Analicemos de donde provienen para que esten mas enterados al respecto.
Masiosare
Es un nombre que si se puede decir es netamente 100% mexicano. Se dio gracias a un pedazo de una estrofa del himno nacional (mexicano of cors) en el que la mayoría de los mexicanos se pusieron a pensar desde el nivel preescolar y que a la postre dice así:
Estrofas
I
Ciña ¡Oh Patria! tus sienes de oliva
de la paz el arcángel divino,
que en el cielo tu eterno destino
por el dedo de Dios escribió.
Mas si osare un extraño enemigo
profanar con su planta tu suelo,
piensa ¡Oh Patria querida! que el cielo
un soldado en cada hijo te dio.
El imaginario mexicano desde el nivel preescolar siempre ha tendido a pensar que en ésta estrofa (que nunca han leído pero se la saben de memoría) nos habla del enemigo a vencer por haberse atrevido a plantar algo en nuestro suelo (¿marihuana podría ser, pregúntome yo?) y que hay que odiar a ese tal Masiosare. (Hay una página en donde hacen toda una historia de este ficticio personaje nacional, click aquí para leerla.)
Pero ¿Qué quiere decir en verdad este párrafo que ha hecho enojar a miles y miles de mexicanos? Fácil, la respuesta nos la da incluso el almanaque escolar (que hayan en cualquier dirección hasta de escuelita rural) en donde nos dice la interpretación correcta del párrafo mítico.
Más si osare = Pero si se atreviera. Un extraño enemigo = ídem. Profanar con su planta tu suelo = Deshonrar poniendo un pie dentro del territorio mexicano.
Esa es la correcta interpretación que se debe hacer del párrafo en cuestión para no entrar en confusiones que lleguen incluso a cometer la barbaridad de querer creer que “Mas si osare” es nombre propio en lugar de una sentencia en infinitivo y usarlo como nombre para algún niño que ni la debe ni la teme, todo por la ignorancia de sus jóvenes e incultos padres.
Ahora pasemos a analizar el otro nombre que también por ignorancia (o mala leche) los padres han llegado a usar para nombrar a sus párvulos.
Aniv. de la Rev.
En México desde que los calendarios existen, se ha venido creando una tradición muy católica de nombrar a la prole del hogar con el nombre del día que marca el santoral calendarístico. Esto significa que si por ejemplo la fecha en la que naciste fue: 26 de mayo, entonces el nombre que toca poner sería:
Santoral Mayo 26
FELIPE NERI
ELEUTERIO
SIMITRIO
Y por lo general, los nombres de estos santorales nomás nunca convencen a nadie (moderno) en la actualidad. Pero a los abuelos y gente de pueblo (y uno que otro loco en las ciudades también) que aún tiene muy arraigada las creencias religiosas, es de ley que debe respetar los nombres del santoral no vaya a ser que el padrecito del pueblo de enoje y los condene por blasfemos y herejes modernistas destructores de las tradiciones y de la familia.
Es por esto mismo que si algún pobre niño incauto llega a nacer mero el 20 de Noviembre, el santoral marca ese día como el Aniversario de la Revolución Mexicana (y también como el día de los Félix, Edmundos, Octavios y Benignos) aunque en muchos calendarios -de esos que dan en la tiendita de la esquina o la tortillería de confianza- sólo marcan esta fecha con el acrónimo Aniv. de la Rev. (y obviando: mexicana -¿o debería ser mex.?-) creando una confusión tal en el mexicano común e iletrado que cree fervientemente que es un nombre propio de algún santo medio exótico de los muchos que tiene la iglesia en su santoral.
Estas confusiones en los nombres incluso han sido objeto de mofa para la televisión derechista de los Azcárraga (los televisos pues) que en uno de sus programas pseudocómicos como lo fue Chespirito a uno de sus personajes femeninos lo llamó (a manera de burla para las personas que usan el calendario para nombrar a su prole pero expuesto como “crítica social” según ellos): María Expropiación Petronila, mejor conocida como: La chimoltrufia. Esto por haber nacido (según el guión y el perfil del personaje cómico) un 18 de Marzo…día de la expropiación petrolera en México.
Por cierto, en este blog podrán encontrar aún más nombres graciosos y que no tienen que ver con albures. Den click aquí para leerlo.
También, este tipo de nombres raros y graciosos ha empezado a despertar el sentimiento pseudohumanista en los políticos, que muy preocupados por la mofa de la que podrán ser burla estos niños, quieren hacer leyes que prohiban o más bien, que aconsejen y asesoren a los empleados del registro civil a apelar contra los padres de familia desconsiderados por querer ponerle un nombre ridículo a su progenie. En este link del Diario El Universal del 19 de marzo de 2010 podrán leer esto que les digo.
Y pues bueno raza, una vez aclarado esto de los nombres raros y graciosos en el imaginario mexicano, les doy la bienvenida a este mes patrio, que como ya saben los que me han leído desde el año pasado, iré poniendo cosas 100% mexicanas para conmemorar tan patrio mes.
¿Ké onda raza melómana, kómo andan? Yo aquí en mis cavilaciones existenciales de siempre. Ahora con una duda que planteó la siempre sabia revista de La Mosca en la pared hace escasos 13 años (cuando la mayoría de nosotros íbamos en la secun o similares y por ende, éramos parte de la alienación mediática sin darnos cuenta) y que aún ahora, sigue demasiado fuerte la duda -que de hecho, fue aseveración por parte del omnisciente pasquín-
Pero pasemos a materia mejor, en mi muy personal punto de vista, el rock mexicano nunca ha existido. Entendiéndolo, claro, como movimiento o como algún tipo de sonido propio e identificable mundialmente. Si bien, se dice que el rock es la música universal de la jumentud -perdón, juventud- y que por ello no debe ni puede ser chauvinista, ni xenofóbica ni racista; también es bien cierto que este género musical se creó en la, hoy por hoy, mayor nación alienante, mediática y mercantilista del planeta. Nos referimos, claro está a: Los Estados Unidos de Norteamérica. Y por ende, se puede entender como una parte de dominación de parte de aquel pais para con todo el mundo. Aunque también, siendo asimilado por los jóvenes, es un arma de dos filos que pueden usar para transmitir ya sea un mensaje de rebeldía antisistema o religioso o antireligioso o proalgo o nihilista.
Y si bien el rock nació de las fusiones de la música negra (soul, jazz, gospel, R&B) con la “folkórica” caucásica gringa (hilbilly, country, western) y hablaba sobre conflictos raciales entre negros y blancos al principio para después tratar de minimizarlo con canciones que hablaban simplemente de amor/desamor y “rebeldia juvenil antiautoritasimo paternal”, esto último dio cabida a que se hiciera mundialmente aceptado entre los jóvenes en esos dias…y hasta los nuestros hoy en día.
En México, siendo el vecino #1 de los gringos, no podía dejar pasar desapercibido esto por sus jóvenes de clase alta y con poder adquisitivo para poder comprar las modernas -en aquel entonces- guitarras eléctricas, bajos y baterias que se requerian para emular el sonido que tanto gustaba como era el del rey Elvis Presley o Chuck Berry.
Y he aquí de donde adolece nuestro llamado “rock mexicano”, en el hecho mismo que desde el principio sucitó el tratar de copiar -o emular- el sonido extranjero haciendole sólo modificaciones a la letra para acoplarlas a “la realidad” que vivían los jovenes de los 50s y que aún hasta ahora sigue siendo la maldición del rock mexicano.
El colmo, mexicanos copiándole a mexicanos… Pero dirán por ahi: Como México no hay 2…afortunadamente.
Nunca hemos dejado de copiar el ritmo y los sonidos extranjeros, al contrario, se emulan casi perfectamente, que a veces -con suerte, si el inge de sonido es chido- suelen parecer que son bandas gringas pero con mexicanos en su alineación. Es tal la emulasión de los músicos mexicanos (y sus fans, no faltaba más) que llegan incluso a copiar -calcar es la palabra adecuada- la ideología de otras latitudes, decantándose por las que consideran “humanistas y revolucionarias”, como es el caso del reggae jamaiquino y sus miles de mocositos pachecos/marihuanos pseudointelectuales y “rojos” que gustan de este género en sus años mosos, pero que una vez que la vida sigue su curso y comienzan a querer formar una familia, cambian por completo su “forma de pensar” y su “ideología” acoplándose a la realidad que la vida les exige ya de adultos.
Como vemos pues, tanto los músicos como los fans, no son mas que copias o remedos baratos que, en esencia, no son mas que adolescentes que buscan arduamente ese lugar en donde encajar.
Aunque, si bien es cierto también que han habido propuestas mexicanas que han tratado de fusionar el universal sonido del rock con la música tradicional mexicana, como por ejemplo: Café Tacvba, Caifanes, Rockdrigo, Botellita de Jerez o San Pascualito Rey entre otros. Estos no son considerados como un movimiento o una forma de identificar el rock mexicano (consideran más a Maná en otros lados del mundo o a Hocico -guardando las debidas diferencias de sonidos, but of course- que a las bandas mencionadas con anterioridad)
Muestra de folclor y urbanismo es este video de los Tacubos en sus inicios.
Botellita de Jerez y una muestra de historias defeñas de ayer y hoy.
La cumbia darketa de los Caifanes es un clásico en bodas y XV años. Nótense los pelos thecurescos que traía Saúl en ese entonces XD.
San Pascualito Rey es considerada -por los que saben- la banda continuadora de los Caifanes y ven en su vocalista Pascual Reyes como el nuevo ‘chamán’ del rock mexica.
El rock hecho en México en la actualidad, como lo han venido demostrando las banditas de toda esta década, no es mas que simples calcas sin originalidad (para variar) que se limitan a copiar sonidos del llamado indie rock, rock alternativo y ya ahora el hard rock y hasta el rock progresivo (para variar también) muy de voga en los 70s, 80s y 90s para convertirlo de tajo en simple rockpop “indie” fresón para pubertos llorones que sufren porque sus papás no los dejan ir a las tocadas locales a beber y ponerse hasta la madre de pendejos con sus amiguitos drogos (caso clásico es por supuesto el de Panda, que se copió descaradamente las letras y los rifss de otras bandas -según ellos desconocidas- parar “hacer sus rolas” y que ya nada más falta que hagan un disco que se llame: Amantes Endenantes y aleguen que es cultural y autóctono por el título de su disco…).
Pero también es bien cierto que los jóvenes y adolescentes actuales están más enterados de la historia y biografía de muchas bandas y artistas que con ayuda de la hoy por hoy casi diosa y dios wikipedia y youtube -respectivamente- muchos de nosotros ni siquiera soñamos tener cuando teniamos su edad. Lo malo de esto es que en lugar de que usen esa información (que está ahi disponible las 24 horas y completamente gratis ya para todos) sólo se limiten a lo que adolece al mexicano de siempre: copiar copiar y copiar. Y nunca dejar que su originalidad aflore como es el caso de otras bandas -caso específico las gringas e inglesas- en las que esta información (que antes leían en libros y revistas especializadas, por ejemplo) si les inspira para crear y componer melodias de alcance mundial, con o sin medios de comunicación masiva (radio, tv o revistas) que les den buenas críticas o apoyo a su propuesta y dejando ya a los propios fans dejar que ellos decidan si son buenos o no con la ayuda de Internet y myspace y youtube.
En fin, siento yo que aun nos falta mucho para poder tener artistas originales, que creen y reinventen el rock y por supuesto, lograr asi formar un verdadero movimiento de rock mexicano… Pero esos no son más que sueños guajiros de un bloguero como yo.
Pero bueno, dejemos mejor que hablen los expertos y permítanme mostrarles un artículo escrito en la edición 18 de La Mosca, año 2 de 1997. Escrito por Alejandra Tovar (Periodista colaboradora de La Mosca).
Hijos de la Tele
La pregunta que plantea La Mosca en la Pared es muy simple y se presta, por ello, a respuestas simples. ¿Existe el rock mexicano? Lo obvio es decir: Sí, ya que existen grupos mexicanos que tocan rock. El asunto podría quedar ahí y sanseacabó. Sin embargo, creo que la cuestión exige una mayor profundidad, una mucho más grande hondura. Quizás el planteamiento debió haber sido: ¿existe un movimiento, un sonido, un estilo al que podamos reconocer y denominar como rock mexicano? Ahí, las aristas ya son más numerosas y complicadas.
Si hacemos un poco de historia, tendremos que reconocer que el rock elaborado aquende nuestras fronteras ha estado siempre marcado por la aplastante influencia de lo extranjero. Al principio fue el rock norteamericano, más tarde, el inglés; y de manera más reciente, el español y argentino. Los Teen Tops, Los Locos del Ritmo, Los Crazy Boys, Los Rebeldes del Rock y otros grupos de fines de los cincuenta y principios de los sesenta adaptaban al español célebres rocanroles con letras ciertamente ingeniosas. “Mis jefes me dijeron: ya no bailes rocanrol, si te vemos con la Plaga, tu domingo se acabó”. “Demostraremos a los rucos que amargados todos están”. “Yo sé muy bien que esa chamaca es un peligro mortal”. Las canciones decían cosas que se relacionaban con la realidad de los jóvenes de nuestro pais en aquellos días, pero como movimiento musical no existía algo que pudiera identificarse como “mexicano”.
Incluso composiciones propias como “Tus Ojos” o “Yo no soy un rebelde” resultaban rocanrolitos o baladas de estructura similar a los que se escribían más allá del rio Bravo.
A lo anterior habría que agregar algo más, un hecho que resultó definitivo para el desarrollo del rock en estos lares: la influencia aplastante de la televisión, influencia que habría de mediatizar a esta música, arrebatándole de tajo cualquier signo de autenticidad y convirtiéndola en parte del entretenmiento televisivo familiar. De ahí que gran parte de aquellos conjuntos -como se les llamaba en ese entonces- entraran a la TV, donde -en programas como “Premier Orfeón” y otros- pudieron confirmar su inanidad ideológica y cultural. Sí, se trataba de jovenzuelos que sólo buscaban divertirse, echar relajo y hacerse los simpáticos (igualito que los de ahora). Por eso, varios de ellos terminaron como actorcetes, malos cómicos o hasta choumans (la lista incluye a Enrique Guzmán, César Costa, Manolo Muñoz, Johnny Laboriel, Julissa, el Vivi Hernández, etcétera)
Ya a finales de los sesenta y principios de los setenta, el rock mexicano era tan mexicano que se cantaba en inglés y los nombres de los grupos eran en su mayoría también en ese idioma (White Ink, Three Souls in My Mind, Peace and Love, Love Army, etecé). Incluso un grupo de tan rimbombante denominación como La Revolución de Emiliano Zapata tuvo su mayor éxito con una canción in inglich: “Nasty Sex”. ¿Podría decirse que hasta ese momento había existido un rock mexicano? Evidentemente no. Y la tele seguía teniendo un gran poder de manipulación, como lo demostró la serie “La Onda Woodstock”, donde se promovió en grande el festival de “Rock y Ruedas” de Avándaro, tumba que sería durante largos años el rock hecho en México.
Los ochenta, con las irrupciones de la primera y la segunda ola de lo que se conoció como “Rock en tu Idioma”, se significaron por el reinado absoluto de la influencia televisiva sobre el rockcito nacional. Grupos había y seguía habiendo en buena cantidad, en su mayoría subterráneos. Ahí estaba El Tri de Alejandro Lora, tocando en hoyos fonquis para lo que en ese entonces era “la raza” y hoy es “la banda”. Pero no existía aún algo que pudiera reconocerse como rock mexicano. Fue entonces que a Luis de Llano Macedo, verdadero padre y autor intelectual de la última honrada de rock en México, se le ocurrió fabricar un grupo que empezó como imitación del insoportable cuarteto español Parchis y terminó cantando melodias de indudable sonido roncanrolero. Señoras y señores, hablo de Timbiriche, grupo precursor de una gran parte del rock que tenemos hoy día.
Antes de pegar el grito en el cielo, acepten -!oh, caros lectores!- la realidad: ¿cuántos de los que hoy son veinteañeros y aun treintañeros no suspiraron y escucharon sus primeros acordes semirocanroleros con esa banda perfectamente diseñada por el ingenioso De Llano? No lo nieguen. Muy pocos de ustedes -incluidos músicos- comenzaron oyendo rock con Ritmo Peligroso, Kenny y los Eléctricos o Náhuatl (grupos que por cierto solían aparecer en los programas dellanescos). Sino con rolas como “Con todos menos conmigo”, “Tu y yo somos uno mismo”, “Besos de ceniza” y demás. Esta raiz obvia y jamás reconocida es fundamental para comprender buena parte de lo que ha pasado y sigue pasando con el rock que se ha hecho en México durante los últimos diez años.
Ya después vino la irrupción del sonido hispano-argentino (Miguel Mateos, Soda Stereo, Charly García) o las influencias de los grupos punks, darquis, de ska o de afrobeat (desde los Sex Pistols, The Clash y The Specials hasta The Cure y Mano Negra). Y vino también la apertura de los medios, muy marcadamente la siempre omnipresente televisión, que vio de pronto en el rock en español un negocio más que rentable (¡salieron hasta en “Siempre en Domingo”!) y se les hizo creer que en verdad conformaban un movimiento: el del rock mexicano. En ese engaño hemos vivido todos estos años, pensando que ya la hicimos, que nada tenemos que envidiarle a los malditos anglos y que como México no hay dos.
Concluyamos: en nuestro país existen muchos grupos -buenos y malos, interesantes y vacuos, talentosos y grotescos- sí; todos ellos son mexicanos y hacen rock, de acuerdo; lo que no hay, sin embargo, es un estilo o un movimiento -como podría ser el reggae jamaiquino- al que podamos llamar rock mexicano. Así de fácil…y así de complicado.
PD. Y despues de todo, ¿por qué ese estúpido afán nacionalista y acomplejado de afirmar la existencia de un rock mexicano? El rock es internacional, es la música de los jóvenes del mundo, es -en esencia- una música enemiga de fronteras, antichauvinista, antixenofóbica, universal.
Y con esa última reflexión los dejo mi querida raza de bronce, para que analicen si en verdad existe o no el mentado Rock Mexicano.
Mi nombre es Andrés. /
Soy Lic. en Inglés y promotor contracultural de la ciudad de Iguala de la independencia, Guerrero (México.) Me dedico a escribir en este espacio y a hacer proyecciones cinematográficas de diferentes tipos de cine. Me gusta la música, tengo gustos muy eclécticos y creo a veces en lo que dijo Cobain de que: "La música es primero, las letras después" Pero también considero que en español "Las letras son primero, la música después".
La misión de este blogzine es ser una especie de "revista" contracultural y underground en linea en la que se darán cita muchos artistas de diferentes ramas para tratar de inspirar a todo aquel lector que llegue a pisar éste espacio a que saque al artista revolucionario que todos llevamos dentro.
Mi correo es: rare_cinema [arroba] hotmail [punto] com
Por si me quieres conocer un poco más.