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La Bola de la Independencia de El Fisgón

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¿Qué onda raza monera, cómo andan hoy? Yo aquí relax porque ya se avecina el puentezaxo del bi-centenario. Tres días nomás de weba vamos a tener, pero bueno. En este tiempo de ocio y recreación que tendremos, es bueno ponernos a leer un poco sobre qué onda con esto quesque vamos a celebrar, o sease: El bi-centenario.

Yo por mi parte no voy a celebrar nada, porque sé (sin que me diga nadie o lo haya tenido que leer o ver en la tele) que México no es una nación independiente. Hoy mas que nunca estamos siendo literalmente agarrados de las bolas por una bola de políticos panistas neoliberales (entiéndase: ultraconservadores y con visión política basa en las leyes del mercado, o sea: oferta y demanda) y empresarios son los que tienen secuestrado al país y lo roban de forma tan “fina” que raya en lo surreal con sus leyes, sus reformas constitucionales, sus fraudes y sus guerritas contra el narco que no pueden ganar pero anuncian siempre que “ya vamos ganando terreno”.

El México de hoy es parecido al México de hace 100 años y al de hace 200 años. Puesto que sigue habiendo un gobierno controlador, represor, católico y proempresarial que rige el rumbo del país con la única visión que saben y conocen:  Venderlo al mejor postor.

Pero bueno, ya me desvié del tema. Hoy les quiero recomendar que se revienten un librito que, mas bien no es libro, sino una historieta de la historia, como la llama su autor.

La bola de independencia es un libro de 2007 editado por el Fondo de Cultura  Económica que nos habla sobre algunos de los acontecimientos que desataron lo que ahora todos conocemos como: El grito de independencia.

Grito dado por el cura Miguel Hidalgo en 1810 y que fue porque muchos ya estaban hartos de ser conocidos como la nueva españa y estar bajo el yugo demoledor del Imperio Español.

Todo esto nos lo cuenta el Fisgón de una manera por demás entendible (con dibujos propios y de autores anónimos de la época) en donde sabremos los hechos relevantes que dieron lugar al movimiento independentista hace 200 años y por lo que -según- debemos celebrar ahora.

Buena lectura para este puente que ya se avecina y además, para entender el cómo y el porqué de que haya nacido México como nación.

Les dejo un link de La Jornada que tiene la introduccón del libro autorizada por los editores:

http://www.jornada.unam.mx/2007/08/25/index.php?section=opinion&article=a05a1cul

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Corazón Minado de Pascual Reyes

¿Qué onda mi querida raza poético, cómo andan hoy? Espero que bien. Yo por mi parte ya estoy empezando mi etapa semiPRO como teacher de inglés (de ké mas ¿o no? XD) en mi escuela y pues comenzaré a adaptarme.

Pero dejemos mis asuntos personales y pasemos al tema del día de hoy que como siempre (en este mes) son recomendaciones de artistas mexicanos (pero under o alternativos, ya saben ;-)) pa ponernos ad hoc con los festejos.

Pues bien, la recomendación de hoy es un libro de poemas (o poemario pues) de uno de los artistas que aún siguen en el under, pero poco a poco está escalando lugares para que lo conozcan y reconozcan en todo México (y el mundo quizás) me refiero a: Pascual Reyes, vocalista y lider de la banda de Dark Huapachoso: San Pascualito Rey (de la cual hablaremos en otro post).

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Corazón Minado es el nombre del poemario que esta vez les vengo recomendando. Dicho poemario es una muestra más de la gran sensibilidad (muy mexicana por cierto) que tiene Pascual a la hora de plasmar sus emociones en papel.

Nostalgia, miedos, frustraciones, amor, desamor, dolor. En fin, aquí podrán encontrar una muestra (previa a su nuevo disco Valiente próximo a salir) de la capacidad lírica y creativa de nuestro Pascual…o como dirían por ahí, el nuevo chamán de esta generación.

Bueno, les dejo un artículo publicado en el diario Milenio en donde nos hablan un poco de este poemario.

Lo podrán leer aquí

La editorial mexicana Rhythm&Books nace como un proyecto para reconciliar las vocaciones de los músicos, porque en ocasiones, la vena poética o narrativa surge en algunos de ellos, como aquellas voces que retumban en la mente de los noctámbulos o de los ansiosos. Para empezar la colección, circula en librerías Corazón minado, de Pascual Reyes, líder de la banda de rock San Pascualito Rey, un poemario o un cancionero, un almanaque de seres y objetos de morfología insospechada.

Pienso en el día
En que la luz se sorprenda
Por la transparencia infinita

El silencio te lleve
Y ese día se desalme la vida
Dejándome las mañanas vacías

Pienso en el tiempo que hemos perdido
Gritado
Rasguñado y mordiendo

Pienso en todos los pasajes
Que hemos forcejeado en las orillas

Empujándonos
Degollándonos
Arrojándonos una y otra vez
Cada vez más alto
Cada vez más lejos

No quiero que llegue ese día
Sin decirte que te quiero

No quiero que llegue ese día
Sin voltear a vernos

No quiero que llegue ese día
Y nos encuentre muertos.

Con prólogo de Jaime López e ilustrado por Antonio Ledesma Nostragamus, Corazón minado es un título interesante en la producción editorial independiente.

Pascual Reyes

Sale pues raza, ahí se los dejo, espero lo disfruten tanto como yo al leerlo.

Nos videamos.

¡Ateo!


¿Ha Fracasado la Educación en México?

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¿Qué onda raza adorada?, ¿cómo andan? Espero que bien ñ_ñ. Yo por mi parte estoy apurado haciendo unos ensayitos (de 15 hojas cada uno XD) para entregar y ver si me pasan en la uni ~_~

Pero bueno, quiero compartir con ustedes lo que he escrito de un ensayo que habla sobre la educación en México y el fracaso rotundo (según yo…y el maese Rius) que ha tenido la enseñanza en escuelas, universidades y  demás centros educativos en el país. Pero también se mencionan algunas estrategias a seguir (según yo y el maese Rius también) para tratar de contrarestar este fracaso educativo.

Comencemos pues con la súperlectura educativa, a ver si les gusta lo que escribí…y sino, ni modo. Je

Les dejo un libro en el cual me inspiré para esto que escribí, se llama El Fracaso de la Educación en México y es del maese Rius but of cors.

https://i2.wp.com/www.libreria.uson.mx/images/9789707800991.jpg

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¿Ha fracasado la educación en México?

Esta es una pregunta que muchos maestros se deberían hacer una vez que empiezan a ejercer su profesión. La pregunta en cuestión se lleva a cabo en algunas lecturas que los alumnos en preparación para ser profesores, leen, si no muy seguido, sì al menos en algún semestre de la carrera.

Es una pregunta que se debe analizar bien, ya sea de forma teórica leyendo a diferentes pedagogos y su opinión al respecto sobre el tema, como también leyendo a personas un tanto ajenas a la educación oficial que se dan un tiempo para analizar si la forma en cómo se educa a los niños y jóvenes en las escuelas tanto públicas como privadas es en verdad una educación o una simple memorización de conceptos.

Si bien, los grandes pedagogos que son estudiados en la licenciatura han fomentado diferentes tipos de enseñanza, como por ejemplo Skinner y el conductismo, Montesori y su método humanista, Piaget y Vigotsky y el constructivismo; estas a su vez suelen ser olvidadas o simplemente, no llevadas bien a cabo una vez que los maestros en formación comienzan a ejercer de manera profesional. Ya que, la mayoría de estas teorías educativas deben ser realizadas con grupos que no superen los veinticinco alumnos por clase, pero que en nuestro país y el sistema educativo que maneja la SEP, el número de alumnos en los niveles básicos en escuelas públicas supera este cifra incluso a veces al doble.

Pero, como podemos darnos cuenta, la culpa no es del maestro al cien por ciento, sino más bien del sistema educativo que fomenta este tipo de estructura educativa en la que se crean salones con números de hasta cincuenta alumnos hacinados en un solo lugar, creando un ambiente no apto para desarrollar estrategias de aprendizaje personalizadas o significativas para los alumnos y fomentando a su vez, que los alumnos se distraigan con facilidad y generen sentimientos de indiferencia tanto para la materia que están recibiendo como para el maestro que no les hace caso o toma en cuenta como debería ser en la educación.

El siguiente es un pequeño extracto muy significativo al respecto de que los alumnos se distraigan y muestren indiferentes en el salón de clases, sacado del libro La era del vació del filósofo y sociólogo Gilles Lipovetsky:

“La indiferencia crece. En ninguna parte el fenómeno es tan visible como en la enseñanza, el prestigio y la autoridad del cuerpo docente prácticamente han desaparecido. El discurso del maestro ha sido desacralizado, banalizado situado en el mismo plano que el de los mass media. La enseñanza se ha convertido en apatía escolar, mezcla de atención dispersada y escepticismo. Es ese abandono del saber lo que resulta significativo, mucho más que el aburrimiento de los escolares.

De manera que hay que innovar a cualquier precio: siempre mas liberalismo, participación, investigación pedagógica y ahí está el escándalo, puesto que cuanto mas la escuela se dispone a escuchar a los alumnos, mas estos se deshabitan sin ruido ni jaleo a ese lugar vacío como desierto.”1

Ahora, analicemos un poco sobre qué significa la palabra educar mediante su etimología:

La palabra educar proviene de dos raíces latinas: e o ex, que significa ir hacia fuera, salir; y duc,, de donde derivan pro-ducir, con-ducir, pro-ducto, via-ducto, acue-ducto…Su significado original es “hacer salir”. Aplicada a la escuela y a los maestros, se refiere a la labor de hacer aflorar las potencialidades de los educandos, pero si alguna palabra se ha deteriorado en su significado es esta.2

“Hacer salir las habilidades de los educandos”. Una de las cosas que menos propone la enseñanza en las escuelas publicas y en algunas escuelas privadas, es precisamente ésta; la de hacer que aflore en los alumnos el gusto por la escuela, por aprender y adquirir conocimientos de forma autónoma y no sólo por ser un requisito que hay que cumplir en horas de escuela, ya que esto sólo condiciona al educando a pensar en que la educación es solamente un requisito que debe cumplir durante cerca de veinte o mas años para obtener un reconocimiento en papel que le haga ver a la sociedad que es un ser humano que está “preparado” para ser un “profesional” en el área que haya elegido estudiar como carrera y que haga también a su vez, creer a los alumnos que el trabajo es también un requisito que hay que cumplir para que la familia y la sociedad no los vea como unos desobligados parias sociales.

Analicemos el significado etimológico de la palabra escuela:

Escuela: palabra griega que significa ocio. Su uso metafórico nació de una época en que trabajo significaba actividades de tipo manual, pesadas e ingratas: hacer adobes, construir paredes, sembrar, regar, cosechar, convertir árboles en troncos y luego en tablas, vigas y muebles. Cuando unos pocos privilegiados se pudieron dar el lujo de “no trabajar” y dedicarse a discutir sobre temas abstractos y remotos de la existencia del quehacer diario, el pueblo los vio como “los del ocio”, y por tanto a sus actividades se le llamó “la escuela”. Esto fue hace dos mil años en Grecia. La palabra Escuela expresa mejor el clima de creatividad (libertad, ocio creativo) que se requiere para educar.3

“Libertad, ocio creativo” Palabras que difícilmente entran en la concepción que la mayoría de nosotros tenemos sobre lo que es una escuela. La vemos más bien como un lugar en donde deberemos cumplir un determinado número de horas cada día y años simplemente para obtener un título que nos hace quedar bien ante una sociedad a la que no se tiene contenta con nada.

Como se mencionaba con anterioridad, la escuela se ve como un lugar en el que hay que cumplir un horario, tanto de entrada como de salida, y en las escuelas publicas de nivel básico y medio superior, es obligatorio el obedecer estrictos regimenes autoritarios como son: el uso de uniformes, traer el pelo corto, las uñas cortadas, el uniforme limpio al igual que los zapatos, el uso de faldas (a las rodillas) para las niñas y pantalón “azul marino” para los niños y más y mas reglas por demás absurdas y asfixiantes que tratan de fomentar una disciplina militarizada en los educandos, como si fueran pequeños soldados que sólo deben obedecer y acatar todo lo que diga el maestro-general sin cuestionar nada, porque si lo hacen, entonces deben ser reprendidos severamente con castigos como: no dejar que entren a la escuela a recibir clases o expulsarlos si continúan con su “actitud negativa” y “antisocial”. Como vemos, para nada se aprecia la libertad y el ocio creativo en esto, ¿verdad?

Las escuelas privadas tampoco están exentas de cometer estas barbaridades con los alumnos, que algunos conocedores suelen llamar como fascismo (ideología y movimiento político que trataba de instaurar un régimen totalitario y una economía dirigista y que se suele identificar mucho con las figuras de Adolfo Hitler  y Benito Musolini según la wikipedia) ya que algunas de estas instituciones educativas privadas, son, en algunos casos, escuelas manejadas por religiosos con un sistema aun más estricto que las escuelas públicas, pero eso sí, incorporadas a la SEP con todas las de la ley y sin que figuren como escuela religiosas.

¿Qué es lo que fomenta este tipo de sistemas militares-autoritarios de las escuelas tanto públicas como privadas en los alumnos? Pues gente que odia la escuela y la ve como un lugar al que hay que evitar ir a toda costa o tratar de sobrellevar la estadía ahí sin perder la dignidad ante maestros profesionistas autoritarios que en su vida han leído sobre pedagogía y tratan al alumno como recuerdan fueron tratados cuando eran estudiante también.

La libertad y el ocio creativo deberían ser lo fundamental en las instituciones educativas, pero vemos con tristeza que esto no es así. Se fomenta en el alumno el miedo al fracaso sino asiste a la escuela, se le dice y hace creer que no será alguien de provecho cuando sea mayor y tenga que mantener una familia. Se le hace creer que sin un título técnico o universitario no tendrá oportunidad de tener un buen empleo que le ayude a ser una persona con solvencia económica para consumir las porquerías que la televisión le dice debe tener y comprar para que se sienta feliz. Se le obliga a aprender idiomas extranjeros (cuando con dificultad conoce el suyo y lo modifica de modo escrito) con la condición de que entre mejor preparado esté, mas puertas se le abrirán en el futuro. Se le obliga a tener conocimientos en computación y equipos tecnológicos que hagan de él una persona inmersa en la globalización y a estar “a la moda” con los nuevos celulares para “mantenerse comunicado con sus seres queridos” porque sino, la sociedad lo verá como un analfabeta tecnológico incapaz de interactuar con la aldea global en la que se ha convertido nuestro planeta. Se le dice que debe ser “competente” ante un mundo que exige cada vez más y más de su sociedad para que no sea un mediocre más, en el país de los mediocres, mejor conocido como México. Se le obliga a que las carreras que elija para estudiar, sean carreras bien remuneradas a futuro en las que se desarrollará como un “profesional técnico altamente capacitado” ya sea para manejar maquinaria, instrumentos o teorías (pedagógicas, psicológicas, sociológicas, antropológicas, etc.) creadas o pensadas por mentes brillantes extranjeras de países desarrollados a los que “hay que ver como nuestro modelo a seguir para hacernos ricos y poderosos”.

Lo que nunca se le dice al alumno es que en nuestro país no se desarrolla ni se crea la infraestructura necesaria para que nosotros seamos esas mentes brillantes capaces de crear cualquier tipo de aparato tecnológico o teoría que revolucione la mentalidad de pedagogos, psicólogos, filósofos etc., a nivel mundial y que ellos sean los que tengan que aprenderse de memoria nuestras teorías, en lugar de nosotros las de ellos.

La educación, en este sentido progresista y desarrollador, ha fracasado rotundamente en nuestro país porque sólo crea y fomenta personal capacitado para ser los técnicos de los países altamente desarrollados y que nos aventajan enormemente, tanto científica, tecnológica, cultural y mentalmente.

Todo esto con el único fin de crear gente mediocre que crea ciegamente que por tener un título universitario, maestría o doctorado ( y si son hechos en un “país desarrollado” mucho mejor) ya son gente de bien, educada y con mentalidad “ganadora” capaces de llevar a bien alguna empresa, escuela o centro de trabajo con “excelencia y calidad” como los cánones de su “educación” le han marcado siempre que debe de ser en su mentalidad ganadora.

La escuela sólo fomenta en los alumnos la mentalidad de “hacerse millonario sea como sea” y se demuestra claramente en las universidades a las que la mayoría de las personas quisieran asistir (el Tec. de Monterrey, La Salle, IPN, UNAM –estas dos últimas mas por el prestigio que por la ideología por la que fueron creadas en su momento- etc.) y sólo por este “prestigio” que tendrán al ser egresados de dichas universidades y la gran cantidad de dinero que podrán cobrar por sus servicios profesionales que han aprendido en estas universidades es que la mayoría de los jóvenes y los padres de familia, desean entrar en dichas instituciones educativas.

Gente con mentalidad ganadora, dispuesta a lo que sea con tal de tener dinero, incluso a pasar por encima de quien sea con tal de no ser un mediocre mexicano más, prieto, panzón y feo que no acepta las bondades que trae consigo el dinero y el prestigio que se obtiene por ser un consumidor de cosas innecesarias para la vida, pero que “son la envidia de los demás”.

Este es el tipo de “educación” que se fomenta en nuestros centros de estudios actualmente, “educación” que se mama también en el otro gran “educador” de nuestro país: la televisión. Y que es, a ciencia cierta, lo que ha hecho que los alumnos actualmente ya no vean con buenos ojos, las teorías humanistas que también esas mentes brillantes extranjeras han creado para el beneficio de toda la sociedad  y no sólo de unos cuantos privilegiados dueños de todo y de todos que es a lo que los alumnos hoy día aspiran ser en el futuro “dueños de todo pero sin conocimiento de nada”.

Esto es lo que la escuela debería de erradicar en la enseñanza que se les da a los alumnos en lugar de fomentarla día a día, lección tras lección, libro tras libro. Educación que disgrega en lugar de unir, fomenta y pone de manifiesto las clases sociales en lugar de la fraternidad. Discrimina en vez de alentar la solidaridad en los alumnos:

–fulanito sabe más que ustedes, deberían aprender de él mocosos burros.

-merenganito no hizo la tarea y no trae para comer, es un burro muerto de hambre.

Frases como esta suelen oírse mucho en escuelas públicas o privadas, frases que discriminan al niño y entronizan al que las dice. Frases que matan literalmente y que aun hoy en los albores del siglo XXI se siguen tristemente escuchando sin miras de ser erradicadas para una mejor convivencia social.

La educación se nota en la forma en cómo convivimos con la sociedad, es lo que muchas personas mencionan sobre lo que debe enseñar y fomentar la escuela pero que de alguna u otra forma no es así, ya que suele creerse que este tipo de educación es la que los padres y la familia le inculca al niño pero también la escuela la debe fomentar más.

Pero no todo hay que verlo de manera negativa dirían algunos positivistas. La escuela y la educación que se enseña ahí para bien o para mal, ya es algo institucionalizado, arraigado fuertemente en la mentalidad de todos los mexicanos y no hay que verlo con tan malos ojos.

La educación en México no ha fracasado del todo, si fuera así, nuestro país ya se habría venido abajo desde hace muchos años pero, aunque creemos técnicos con títulos de licenciatura, ingeniería, maestría o doctorado son personas que ya han aprendido a adaptarse al sistema en el que vivimos saben cómo obtener de él lo necesario para solventar la dura vida que nos ha tocado vivir en este, nuestro México desigual.

Aunque, cuando lo positivo de algo es el hecho de las mil formas en cómo se puede sacar provecho de diferentes situaciones, entonces debemos ponernos a analizar nuestras formas de ver lo positivo y lo negativo. La corrupción (cosa que ocurre desde los primeros años en la escuela, al copiar en los exámenes) es el mal numero uno que afecta a nuestro país y a toda América Latina según el periodista y escritor argentino Jorge Zicolillo en su libro “Neoliberalismo y Corrupción” en donde nos hace ver cómo “la inmoralidad de los autores” como la llama él de poner en práctica dicho sistema neoliberal han llevado a las peores deudas de la historia a nivel económico en todo el mundo.

Todo esto viene al caso porque si en la educación impartida en las escuelas se fomentara el pensamiento crítico desde temprana edad, los alumnos sabrían identificar las problemáticas que los gobiernos en los que nos tocó vivir nos han obligado a asumir como nuestras en lugar de resolverlas ellos (con su propio dinero y sin meternos en especulaciones financieras).

Pero seguro se preguntarán que cómo es posible que los alumnos puedan pensar en resolver problemas económicos del país si con trabajos pueden con su vida. La respuesta es sencilla y con base en las misma lógica que usan los gobiernos, podemos “especular” con que posiblemente algún día los dirigentes nacionales de la SEP olviden su corrupción inmoral y decidan ya fomentar en los alumnos el pensamiento crítico. Otra vez repito, sólo especulemos.

Una de estas especulaciones que podemos pensar (o reflexionar, como también la palabra ‘especular’ tiene de significado) es en la creación de una escuela libre o escuela activa como mejor se le conoce al tipo de educación en la que se fomenta la creatividad y libertad del alumno haciendo que los niños investiguen y procesen información haciendo así de este modo que se responsabilicen de su proceso de enseñanza-aprendizaje pero guiado por el maestro para no perderse en el proceso.

También como lo menciona la página eactiva.com: La Educación Activa es un proceso que propicia en cada niño el desarrollo de sus capacidades personales al máximo, para integrarse a la sociedad y aportar lo valioso de su individualidad para transformarla.

En este concepto están comprendidos dos aspectos: el de la información o instrucción académica, y el de la formación de hábitos y actitudes con base en una escala de valores.

Otros de los fundamentos en los que se basa la escuela activa y que la misma página nos señala, son los siguientes:

Respeto a la personalidad del niño: se basa en el reconocimiento y la aceptación de las diferencias individuales.

  Educación individualizada:

Procura el desarrollo armónico de todas las capacidades del niño.

  Educación para lo social: por medio de la interacción del grupo al que el educando pertenece se le integra para que participe y contribuya en la modificación social a que aspira.

  Desarrollo de la capacidad creadora: fomentar la creatividad y la libre expresión dará al niño satisfacción y seguridad.

  Libertad y responsabilidad: la libertad se realiza en el interior de la persona y se manifiesta en la posibilidad de elección, toma de iniciativas y decisión entre varias alternativas, asumiendo la responsabilidad de la propia elección. Esa libertad individual no existe fuera de un contexto social, y quien actúa al margen de tal realidad, sin respeto por los demás, no está ejerciendo la libertad, sino el individualismo.

Y veamos también el objetivo que tiene dicha escuela expuesto de igual manera en la página web:

Mediante el desarrollo armónico e integral del educando, lograr una sólida conciencia de convivencia en la escuela, en el hogar, en la comunidad y en la gran comunidad universal.

Como hemos podido observar después de leer sobre la escuela activa, sus fundamentos y objetivos; podemos darnos cuenta de que este es el tipo de educación que se acopla mejor a la palabra educar (que ya vimos su significado anteriormente) y que sería buena idea que se implementara de forma experimental en las escuelas de niveles básicos como son primaria y secundaria como forma alternativa para fomentar en los alumnos verdadera educación.

Veamos ahora un extracto tomado de la página wikipedia con respecto a la escuela nueva o escuela activa:

La Escuela Nueva, también conocida por diferentes autores como Escuela Activa, “Nueva Educación” o incluso “Educación Nueva”, es un movimiento pedagógico surgido a finales del siglo XIX. Algunos autores distinguen en este movimiento una subcorriente o corriente ya posterior y de carácter más liberal aún a la que denominan Escuela Moderna. Este movimiento critica la escuela tradicional de entonces (y que luego siguió durante buena parte del siglo XX). Criticaba el papel del profesor, la falta de interactividad, el formalismo, la importancia de la memorización (contraria a la construcción o la significatividad), la competencia entre el alumnado y, sobre todo, el autoritarismo del maestro. Proponía a un alumnado activo que pudiese trabajar dentro del aula sus propios intereses como persona y como niño.

Si bien, este tipo de educación es la que se implementa en los jardines de niño (gracias a Froebel y la idea de los kindergarten, acorde con la misma página de wikipedia) es cierto también que los preescolares van gustosos al ‘jardín’ porque se fomenta en ellos la creatividad y la libertad, cosa absolutamente contraria a lo que se ve en las escuelas primarias, secundarias y niveles superiores, en donde impera la memorización y el tradicionalismo conductista (trabajo igual a calificación).

La escuela debe ser un lugar al que todos debemos ir por gusto y no por obligación, porque, como ya lo he venido diciendo, eso sólo crea alumnos resentidos, enfermos y que al final terminarán corrompiéndose ante el sistema que se les ha impuesto, que, como religión, no se les dio a elegir.

Veamos los postulados que maneja la Escuela Activa ubicada en la ciudad de México. Emilio Carranza 359, San Andrés Tetepilco.

UNA ESCUELA PARA LA VIDA

La ESCUELA ACTIVA es la escuela de la acción. Por eso es activa. La acción es vida. Es pues la vida el insumo por excelencia que sustenta nuestro trabajo educativo. Así lo enunciamos a partir de nuestra certidumbre de que, respecto del aprendizaje informativo, no lo hay más completo que aquél en el que el alumno es sujeto activo, y respecto de lo formativo el propio alumno vive y actúa conforme a valores universales irrenunciables, de cuya operancia y permanencia él mismo es depositario y guardián. Afirmamos pues que la ESCUELA ACTIVA aspira a una educación integradora de todas las facultades humanas, en la que la vida del educando es tanto el instrumento que educa como el objetivo educativo.

Entendemos como aprendizaje integral el que resulta de vivir aquello que se aprende por encima de aquel en el que el maestro predica y el alumno es oyente pasivo. Para este efecto, la escuela debe constituirse en un núcleo social con vida propia, en donde el niño es el actor principal de su proceso educativo. Y enfatizamos: el objetivo final de la ESCUELA ACTIVA es educar, lo cual es mucho más que instruir, informar y hasta domesticar. Y entendemos por educación el acto de amor -no de lucro- que deviene la acción transformadora hacia estadios humanos superiores.

Por ser este proyecto tan ambicioso respecto de sus métodos, técnicas, objetivos e ideología, hemos de concluir que la ESCUELA ACTIVA es, sobre todas las cosas, una actitud ante la vida.

Postulamos que la educación no es -nunca debería de ser- aquella que cumple con informarnos sobre las cosas, sino la que nos acerca y nos pone en armonía con ellas investigándolas, conociéndolas, distinguiéndolas, discriminándolas. Para que esa necesaria armonía se manifieste, es necesario acercar al educando a la naturaleza de todas las cosas y las ideas, lo cual se consigue propiciando la investigación, el espíritu inquisitivo, la exposición y la crítica. Permitir que el niño conozca y se identifique con el mundo que lo circunda, estimulando el surgimiento y la manifestación de la vida que vive en él, es el principio y uno de los objetivos fundamentales de la educación activa. Puede afirmarse, consecuentemente, que la ESCUELA ACTIVA educa para la vida por medio de la vida.

Las implicaciones sociales y familiares que ello supone suelen ser trascendentales. El hecho simple de aprender para vivir y para elegir una vida, en lugar de aprender para convertir la mente en una gaveta inerte de datos memorísticos, casi siempre inútiles e innecesarios, es lo que constituye la diferencia entre esta escuela y las escuelas tradicionales-convencionales. Y, por cuanto esto implica el advenimiento de toda una conducta ante la vida, en vez de la preservación de un mero sistema deshumanizado y dogmático -a menudo en franca contraposición con lo establecido en el medio familiar- es preciso adquirir conciencia de que este advenimiento implica una valiente y honesta reconsideración de muchos de los presuntos valores, costumbres y tradiciones sociales y familiares que son comunes.

Pueden mencionarse, entre otros, el respeto a la personalidad del niño, el derecho a su determinación, el reconocimiento a su derecho a la libertad racional y constructiva y, muy especialmente, la conciencia inequívoca de que el niño no es ni debería ser jamás un adulto minimizado, sino una criatura profundamente sensible, infinitamente matizada e incomparablemente abierta a la creatividad, a la investigación, a la curiosidad, a la movilidad, a la fantasía y también -¿por qué no?- a las formas naturales de rebeldía contra aquello que lo lesione, subestime o destruya su naturaleza.

COMPETENCIA CONTRA COMPETITIVIDAD

Conviene tenerlo claro: en la Escuela Activa no trabajamos para hacer niños competitivos, sino seres competentes. Estamos persuadidos de que formar niños que ven un rival a vencer en cada compañero puede llegar a hacer personas exitosas, aunque no necesariamente felices y realizadas. Aspiramos a que el niño se esfuerce, trabaje y se prepare para ser superior cada día ante sí mismo, no para rivalizar con sus compañeros convertidos de alguna manera en enemigos a vencer.

Difícilmente podemos no condenar la agresividad y la violencia que en tantas y tan variadas formas nos acosan. Junto con la condena a ello, deberemos tener en cuenta que la violencia y la agresividad son en buena medida el resultante de la educación dramáticamente competitiva, tan proliferada en la sociedad contemporánea. No estamos en contra de la excelencia, del ascenso del hombre hacia dimensiones superiores. La excelencia la contemplamos como el objetivo del ser humano que ha integrado todas sus facultades y aptitudes, lo cual solo conseguirá si no subordina el ser al poseer, el vivir al existir. Pero sí condenamos la formación conductista fundada en la competitividad, el elitismo, el racismo, los dogmas y fanatismos y tantas formas de pseudovalores que aplastan la sensibilidad y la inteligencia del niño. Y dejan sólo al descubierto las formas más primarias de su persona.

Con base en ello, la Escuela Activa aspira a coadyuvar a la formación de seres pensantes, críticos, éticos, honestos y solidarios que se identifiquen con las causas superiores de la conciencia y el espíritu. Decimos que coadyuvamos, esto es, ayudamos y nos solidarizamos, con los padres que procuren para sus hijos esta forma de educación. Pues en ningún momento debemos perder de vista que, en principio y finalmente, son los padres y es a ellos a quienes compete la educación de sus hijos.

De allí que le adjudiquemos tanta importancia a que exista una clara y total identificación entre los fundamentos educativos de la escuela y los del hogar. Esta identificación principia con el respeto a las normas. Si las que rigen el hogar y la escuela son afines el niño no sentirá el derecho de violarlas. Más bien él mismo procurará que sean respetadas pues esto le representa seguridad.

Como hemos podido observar al leer detenidamente estos postulados, la escuela activa se erige como la educación que hay que fomentar para que se lleve a cabo en nuestras ciudades y, lo mas importante, para nuestros hijos o familiares en proceso de formación, para así, hacer verdaderos seres humanos, sensibles, inteligentes (que no memorizadores de 10) solidarios y fraternales, con valores éticos que hagan de ellos magníficas personas ante la sociedad y no sólo unos tradicionalistas que van a misa a escuchar a un loco hablar de pseudomoralidad por una hora.

Como ven, no sólo de quejas vive el hombre, también de soluciones que generen verdaderos cambios en la mentalidad de quienes más importan, que son, han sido y seguirán siendo: los alumnos de todos los niveles educativos.

“La libertad de expresión y de educación nunca estará peleada en una sociedad verdaderamente educada para la vida, y no sólo para vivir…o sobrevivir”.

La respuesta a la pregunta inicial depende en todo caso de la forma de pensar de cada quien, puesto que cada persona es diferente, tiene diferentes necesidades y diferente forma de ver la ética y valores dignos de una sociedad compleja como lo es la del siglo XXI.

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Bueno racita, espero y les haya gustado este pequeño ensayo que hice (se los adjunté completo, las 14 hojas que hice, para que no digan ;-)) esperando que quien lo lea, reflexione un poco sobre el tipo de educación que tenemos en nuestro sistema educativo.

Que se la pasen chido, nos videamos luego.

¡Ateo!

y que nos aventajan enormemente


Alicia en el pais de las maravillas

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¿Ké onda raza de bronce? ¿kómo andan hoy? Espero  ke bien. Yo por mi parte me he tomado un deskansito del blogzine pa olvidarme un poko de tener ke aktualizar diario XD.

Pero weno. Este post lo hago kon motivo del estreno el 5 de marzo pasado de la película lárgamente esperada (por mi of kourse) del cuento clásico de Charles Lutwidge Dodgonson mejor konocido por su alias Lewis Carrol; me refiero, lógicamente a Las aventuras de Alicia en el pais de las Maravillas.

Obra ke junto kon Alicia a través del espejo (y su versión para niños menores de 5 años llamada Alicia contada a los niños) es la obra ke hizo ke nuestro direktor favorito Tim Burton desplegara esa gran imaginación ke tiene para desarrollar una historia ke se podría decir, es adaptación pero a la vez una muestra de originalidad al rekrear una nueva historia a partir de las historias anteriores.

Veamos el argumento del libro original:

La protagonista, Alicia, al perseguir a un conejo blanco que encuentra en el bosque, cae en una conejera, llega al centro de la tierra y cae sobre un montón de hojas secas. En un cuarto sin salida come y bebe, se estira y se encoge. Naufraga en sus propìas lágrimass. Comienza sus aventuas en un mundo extraño, tomando diferentes brebajes y comiendo extraños pastelillos. Participa en el té de la liebre, conoce al gato Cheshire que aparece y desaparece lentamente, juega al Croquet con la Reina de Corazones y hasta es citada como testigo en el proceso que inicia la sota. En el momento de mayor peligro, cuando todas las barajas la acosan, se despierta.

Y akí el argumento de Alicia a través del espejo:

Mientras Alicia está meditando sobre cómo debe de ser el mundo al otro lado del espejo, se sorprende al comprobar que puede pasar a través de él y descubrir de primera mano lo que ahí ocurre.

Encuentra un libro de poesía invertida, Jabberwocky, el cual sólo puede leer reflejándolo en un espejo. Cuando sale de la casa entra en un jardín en el que las flores hablan y la confunden con otra flor. Ahí conoce a la Reina Roja, quien le ofrece a Alicia convertirse en reina si consigue llegar a la octava casilla en una partida de ajedrez. Esto nos hace rápidamente entender que Alicia es un peón, en concreto el peón de la reina blanca. Su primer movimiento será coger un tren hasta la cuarta fila (se mueve dos casillas, movimiento completamente legal dado que es su primer movimiento).

En la nueva casilla conoce a Tweedledum y Tweedledee, a los que ya conocía gracias a una canción de cuna muy famosa a principios del siglo XIX. Después de recitar el poema de La Morsa y el Carpintero, la pareja comienza a comportarse de la misma forma que los personajes de la canción de cuna. En este punto Alicia decide seguir adelante y conoce a la Reina Blanca, que parece estar bastante ausente y acaba transformándose en un cordero.

En el siguiente capítulo, Alicia se encuentra con Humpty Dumpty, quien le explica el significado del poema Jabberwocky, antes de su inevitable caída del muro. Los siguientes personajes que se encuentra son el León y el Unicornio, que también le cantan una canción de cuna. A continuación Alicia es rescatada del Caballo Rojo por el Caballo Blanco, al que muchos consideran una representación del propio Carroll. Cabe aclarar que en inglés la pieza no se llama horse (caballo, en castellano), sino knight (caballero, en castellano).

Y al fin Alicia llega a la octava casilla y se convierte en Reina, y capturando (matando en el argot del ajedrez) a la Reina Roja pone al Rey Rojo en jaque mate. Entonces se despierta y se descubre que, como en el primer cuento, todo ha sido un sueño.

Veamos ahora si es una obra para niños o no, cheken:

Obra colmada de símbolos y metáforas, para algunos críticos “Alicia” no está destinada a los niños y su autor, en cierto modo, preanuncia a Joyce, Ionesco, Borges y al surrealismo.

No son para la infancia las referencias al problema de la identidad.

En el Capítulo V, la Oruga pregunta a Alicia: “-Quién eres tú? Y la niña responde: “Yo… Yo… no sé muy bien, señor, ahora … Por lo menos sé quién era cuando me levanté esta mañana, pero me parece que he debido cambiar varias veces desde entonces.

-¿Qué quieres decir con eso? – dijo la Oruga en tono severo. ¡Explícate! -Me temo, señor, no poder explicarme a mí misma -dijo Alicia -porque yo ya no ssoy yo, ¿ve usted?.”

No son para la infancia tampoco el proceso de la Sota de Corazones, la manía de decapitación de la Reina ni los planteamientos lingüísticos.

Sin embargo, esta novela es un clásico de la Literatura Infantil y miles de niños de todas las épocas han escuchado embelesados las aventuras de Alicia.

Los personajes son locos y extravagantes: a todos los iguala la locura. Estos animales humanizados representan excéntricos ingleses de la época victoriana.

El conejo blanco, perseguido por el reloj, atormentado por el tiempo, simboliza burlonamente al hombre que vive obsesionado por los minutos.

El gusano de seda fuma y razona (mayor alejamiento de la realidad).

El gato Cheshire es un gato sonriente que aparece y desaparece constantemente.

A través de los personajes y sus ac titudes se percibe un absurdo total, una inversión de la lógica.

Un lirón siempre dormido.

La liebre de marzo. Marzo, mes del amor para las liebres, por lo tanto está loca, según un dicho popular inglés.

Un Sombrerero loco, totalmente desequilibrado.

Una cocinera portadora de pimienta que hace estornudar a todos.

Los naipes de la baraja que tienen actitudes humanas.

La Reina de Corazones, que representa al absolutismo monárquico, el uso indiscriminado del poder, una crueldad desmedida en sus actitudes. “Que le corten la cabeza” ordena constantemente.

Los Jardineros, el 2, 5 y 7 de espadas.

, la protagonista, representa a una niña inglesa, muy educada, acostumbrada a aceptar las rarezas ajenas, mientras no atenten contra sus intereses. Alicia se entrega al juego de los tamaños, pero esa metamorfosis constante la atormenta y siente que pierde su identidad: “yo era… yo soy… soy otra”. Por momentos, la protagonista se torna mordaz, autoritaria, orgullosa, británica y victoriana. En otros se muestra universal y humana. Aparece como el reflejo de la infancia mal adaptada en el mundo adulto y que busca un lugar desde donde construir su identidad. Por momentos se transforma en un personaje kafkiano. Existen puntos de contacto entre Joseph K (protagonista de “El proceso”) y Alicia:

– despertar en un mundo absurdo, – un recorrer ambientes de misteriosa organización, – captar la propia insuficiencia, – examinar distintas posibilidades en la búsqueda de soluciones, – participar de un proceso, en el que la ciudad es como un tribunal inmenso, – finales diversos.


¿En qué radica el encanto de esta obra entonces?

Cualquier niño en sus juegos fantasea con la realidad y crea mundos propios, donde sus juguetes cobran vida, donde el tiempo transcurre con un ritmo distinto, donde todo es posible con tan solo desearlo o imaginarlo.

Todo niño es artífice de mundos imaginarios donde sus fantasías más imposibles se hacen realidad.

Según esto, es fácil entender ke los ingleses usan demasiado el sentido común (o common sense) el libro entonces es una crítika a este sistema rígido, victoriano, monárquico y autoritario ke los niños no suelen entender porke para ellos sólo reyna el sin entido (o nonsense) y es en esto en lo ke se basa la obra de Lewis Caroll. Es esto también lo ke ha hecho ke miles de personas ke han leido la obra y ke gustan del arte, traten de modifikar la historia, adaptarla o transformarla por kompleto komo es el kaso de Tim Burton o de Jan Svankmajer y su versión llamada: Alice.

Neco z Alenky aka Alice

Veamos de ké va esta peli:

Alice
Este personaje es quizás el que más a variado su rol, llegando a ejercer el de verdugo.


La película arranca con la pequeña Alicia junto a un personaje anónimo (de hecho no le vemos su cara para despersonalizarle totalmente) que bien podría ser una niñera. La aburrida joven se aburre en lo que parece una especie de polvoriento desván, rodeada de antiguos juguetes, animales disecados y diversos trastos.

Alice
La joven está a punto de quedarse dormida en un polvoriento desván
que, probablemente, sea su lugar de recreo habitual.


En tan oscuro lugar, la pequeña comienza a quedarse dormida cuando el conejo blanco disecado, se desclava, se cambia de ropa y armado de unas grandes tijeras y tras consultar un reloj antiguo se marcha a toda prisa. La joven sale en pos del extraño animal y se interna en un oscuro, desagradable e inquietante universo.

Alice
Este animal disecado de repente cobra vida.

gracias a la página de tumba abierta por el artíkulo ke eskribieron:

Y bueno, esta versión de Alicia en el pais de las maravillas es la más surrealista hasta el momento, por lo ke les rekomiendo mucho ke la vean.

Cheken, les dejo la primera parte con subtitulos, por si les interesa:

Les dejo también la versión mas vieja del cuento llevada al cine en 1903:

Bueno, espero les haya agradado el post y vayan a ver la nueva peli de Tim Burton!!

akí el trailer de la nueva peli ñ_ñ

Ahi komentan!!

Ateo!

P.D. Existen varias versiones porno en video de este cuento (yo tengo 2 ñ_ñ) un videojuego totalmente deskiciado y una especie de documental hecho por Something Weird Video en el ke se juega kon el nombre del kuento enfokado a combatir las drogas en los psikodélikos 60 y una miniserie de adaptación libre con tokes aktuales…pero eso  ahi se los dejo de tarea 😉

http://gamingtp.files.wordpress.com/2009/10/913791_16831_front3.jpg

http://javierpulido.files.wordpress.com/2009/01/alicia41.jpg

https://i1.wp.com/brutallo.com/ALICEINACIDLANDweb.jpg

Akí un pedacito del documental:

https://i0.wp.com/4.bp.blogspot.com/_6-vqzBEWwCE/SzdpkZrxtoI/AAAAAAAANaA/dyTZ9JORGUc/s800/Alice3.jpg

Y akí el promo de la miniserie:

Alice
Este personaje es quizás el que más a variado su rol, llegando a ejercer el de verdugo.

La película arranca con la pequeña Alicia junto a un personaje anónimo (de hecho no le vemos su cara para despersonalizarle totalmente) que bien podría ser una niñera. La aburrida joven se aburre en lo que parece una especie de polvoriento desván, rodeada de antiguos juguetes, animales disecados y diversos trastos.

Alice
La joven está a punto de quedarse dormida en un polvoriento desván
que, probablemente, sea su lugar de recreo habitual.

En tan oscuro lugar, la pequeña comienza a quedarse dormida cuando el conejo blanco disecado, se desclava, se cambia de ropa y armado de unas grandes tijeras y tras consultar un reloj antiguo se marcha a toda prisa. La joven sale en pos del extraño animal y se interna en un oscuro, desagradable e inquietante universo.

Alice
Este animal disecado de repente cobra vida.

La Era del Vacío. Gilles Lipovetsky.

Ké onda raza amada?, ¿kómo andan today? Espero ke bien porke ahora si, vengo a sakudirles sus mentes kon esta rekomendación literaría ke les haré.

Se trata de uno de los libros ke en mí kausó un gran revuelo después de haberlo leído; tanto o más ke los libros de Rius. Se trata del libro: La era del vacío del filósofo y sociólogo Gilles Lipovetsky. Un libro ke habla sobre la era del posmodernismo. Era ke se da, komo su nombre indika, después del modernismo sucitado en los años 30 (los dadaistas y surrealistas fueron los últimos vestigios de originalidad ke tuvo el siglo pasado, después de ellos, lo demás se limita a kopiarlos o modifikar sus ideas) Esto lo afirma Lipovetsky en su libro.

Pero veamos mejor el resumencito ke les tengo preparado para ke se den una idea de la magnitud de este sociólogo. Lo ke hay ke tener en kuenta, es ke es un libro eskrito hace 30 años y verán ke muchos se identifikarán kon lo akí expuesto (Yo praktikamente me leí ahí XD)

Por cierto, este artíkulo aparecerá en una revista cultural de akí de mi ciudad llamada:  Sector 7, sólo ke para el blog le aumenté algunas kositas  😉

Platicando con una amiga preparatoriana sobre la bulimia y la anorexia, me comentó que “ese tema ya está muy trillado, todos los maestros se la pasan diciendo sobre eso”

Frase que me llevó a reflexionar y darme cuenta que lo dicho por Gilles Lipovetsky en su libro La era del vacío: Ensayos sobre el individualismo contemporáneo (Ed. Anagrama, 1983) era total y absolutamente cierto.

El libro hace una reflexión filosófica sobre la sociedad joven de aquellos lejanos años 80 y que nos muestra por completo el desinterés generalizado de los jóvenes de esa década.

“La indiferencia crece. En ninguna parte el fenómeno es tan visible como en la enseñanza, el prestigio y la autoridad del cuerpo docente prácticamente han desaparecido. El discurso del maestro ha sido desacralizado, banalizado situado en el mismo plano que el de los mass media. La enseñanza se ha convertido en apatía escolar, mezcla de atención dispersada y escepticismo. Es ese abandono del saber lo que resulta significativo, mucho más que el aburrimiento de los escolares.

De manera que hay que innovar a cualquier precio: siempre mas liberalismo, participación, investigación pedagógica y ahí está el escándalo, puesto que cuanto mas la escuela se dispone a escuchar a los alumnos, mas estos se deshabitan sin ruido ni jaleo a ese lugar vacío como desierto.”

Eso fue sólo una pequeña muestra de lo que el autor habla sobre la indiferencia en los alumnos. También nos habla sobre el narcisismo, diciéndonos que:

“Cada generación gusta de identificarse con una figura mitológica en función de los problemas que viva dicha generación. Edipo como emblema universal, Prometeo, Fausto, Sísifo como espejos de la condición moderna.Cuidar la salud, preservar la situación material, esperar las vacaciones: vivir sin ideal, sin objetivo trascendente resulta posible.”

La inversión narcisista ahora es el culto al cuerpo a través de mil prácticas cotidianas: angustia de la edad y de las arrugas, obsesión por la salud, por la ‘línea’, por la higiene; rituales de control (chequeo) y de mantenimiento (masajes, sauna, deportes, regímenes); cultos solares y terapéuticos (superconsumo de los cuidados médicos y de productos farmacéuticos).

“El miedo moderno a envejecer y morir es constitutivo del neo-narcisismo: el desinterés por las generaciones futuras intensifica la angustia de la muerte, mientras que la degradación de las condiciones de existencia de las personas de edad y la necesidad permanente de ser  valorado y admirado por la belleza, el encanto, la celebridad hacen la perspectiva de la vejez intolerable.”

“¡Si al menos pudiera sentir algo!”: esta frase se traduce como la “nueva” desesperación que afecta a un sinnúmero de personas, es el acuerdo general de los psicólogos que desde hace mas de treinta años han recibido pacientes con este trastorno narcisista.

“El sentimentalismo ha sufrido el mismo destino que la muerte; resulta incómodo exhibir las pasiones, declarar ardientemente el amor, llorar, manifestar con demasiado énfasis los impulsos emocionales (Nota: aunque esto ya lo han superado los jóvenes hipermodernistas actuales: los emos) Como en el caso de la muerte, el sentimentalismo resulta incómodo”

El libro también hace una crítica mordaz a los artistas contemporáneos siempre dados a destruir las formas y sintaxis instituidas, rebelándose violentamente contra el orden oficial y el academicismo: odio a la tradición y furor de renovación total.

El modernismo no contento con producir temas y obras inéditas, quiere romper la continuidad que nos liga al pasado para instituir obras absolutamente nuevas. Pero al mismo tiempo las obras de vanguardia, tan pronto como han sido creadas pierden todo sentido y se hunden en lo ya visto, el modernismo prohíbe el estancamiento.

“El modernismo es una especie de autodestrucción creadora…el arte moderno no es sólo el hilo de la edad crítica, sino el crítico de sí mismo. El modernismo no es sólo una rebelión contra sí mismo, es a la vez revolución contra todas las normas y valores de la sociedad burguesa.”

Otro de los temas que aborda es el de: Destino humorístico y edad <<posigualitaria>> donde nos menciona lo siguiente:

Consecuencia última de la edad del consumo, el proceso humorístico revista la esfera del sentido social, los valores superiores se vuelven paródicos, incapaces de dejar ninguna huella emocional profunda. Bajo el empuje de los valores hedonistas y narcisistas las referencias eminentes se vacían de su substancia, los valores que estructuraban el mundo en la primera mitad del siglo XX (ahorro, castidad, conciencia profesional, sacrificio, esfuerzo, puntualidad, autoridad) ya no inspiran respeto, invitan más a la sonrisa que a la veneración: parecen fantasmas de vodevil, y sus nombres evocan a nuestro pesar algo vetusto o ridículo.

Así pues, el proceso humorístico designa algo más que la producción deliberada de signos <<cómicos>>, designa simultáneamente el devenir paródico de nuestras representaciones, y ello sin que intervenga la voluntad de los individuos y grupos: ahora, incluso el más serio, el más solemne –sobre todo éste- por contraste, adquiere una tonalidad cómica. Nadie es ajeno a ello en un momento en que el propio conflicto político, la división derecha-izquierda se disuelve en una parodia de rivalidad que simbolizan perfectamente esos nuevos espectáculos altamente risibles que son los debates televisivos.

Otro de los aspectos que toca es: Microtecnología y sexo porno

El desmenuzamiento de la división social coincide de alguna manera con la nueva tendencia tecnológica a lo <<ligero>>: a la hiperpersonalización de los individuos y los grupos responde la carrera hacia la miniaturización, accesible a un público cada vez más amplio. Se han señalado hace tiempo los aspectos risibles de las innovaciones tecnológicas modernas, sus proliferaciones de accesorios, sus aberraciones de funcionalidad absoluta (las películas de J. Tatí, por ejemplo); pero en la época del hi-fi, del video, de la <<pulga>>, ha aparecido una nueva dimensión que deja atrás el ridículo de los automatismos <<inútiles>>. Ahora, la aprehensión humorística procede no de la excreencia gratuita sino de la proeza tecnológica consistente en ocupar menos espacio.

Cuando lo social entra en la fase humorística, comienza el neo-narcisismo, último refugio ceremonial de un mundo son potencia superior. A la desvalorización paródica de lo social responde el sobreinvestimento litúrgico del Yo: es más, el devenir humorístico de lo social es una pieza esencial en la emergencia del narcisismo. A medida que las instituciones y valores sociales se entregan en su inmanencia humorística, el Yo se realza y se convierte en el gran objeto de culto de la posmodernidad. ¿De qué podemos ocuparnos seriamente hoy en día, como no sea de nuestro equilibrio físico y psíquico? Cuando los ritos, costumbres y tradiciones agonizan, cuando todo flota en un espacio paródico, aumentan la obsesión y las prácticas narcisistas, las únicas aún revestidas de una dignidad ceremonial.

Como ven, estas son sólo algunas de las sentencias que trae el libro de Gilles Lipovetsky, lo curioso del caso es que habla de la sociedad (de primer mundo claro está) de hace casi treinta años y si lo vemos, es demasiado actual en nuestra sociedad mexiquense. Recomiendo ampliamente la lectura de este libro, tanto a maestros, como alumnos y personas en general interesadas por los problemas psico-sociológicos que a todos nos atañen y que no debemos ignorar para no caer en el posmodernismo ni el hipermodernismo que es la crítica que el filósofo y sociólogo Lipovetsky hace en este libro.

Bueno raza, espero les haya gustado este resumen ke hice del libro de los aspektos ke para mi, reflejan parte de la sociedad en la ke vivimos ahora.

Nos videamos luego.

Koméntenle, ya saben 😉

Ateo!


El libro de los filósofos muertos de Simon Critchley

http://www.letraslibres.com/imagen.php?id=5583

¿Ké onda raza de bronce, ké tal su día? Yo akí de maravilla komo siempre pero un poko somnoliento…ke no es raro eso en mi XD.

Bueno, hoy no sabía ké libro rekomendar puesto ke ya mañana termino kon mis rekomendaciones literarias y pienso terminar kon un libro de Lipovetsky. Kise poner el laberinto de la soledad de Octavio Paz, pero mejor les dejo un link de la revista letras libres con un artíkulo hecho por Enrique Krauze akí, no komulgo mucho kon su visión derechista de la vida, pero ahí se los dejo para los interesados.

El libro ke les rekomendaré hoy es El libro de los filósofos muertos, escrito desde una colina con vista a Los Angeles nos habla sobre algunas frases famosas de 190 filósofos y la forma en kómo murieron. Desde Sócrates hasta Critchley el autor inspira tanto diversión como reflexión. Demuestra con brillantez lo ke los grandes pensadores dijeron de la muerte y con esto, resulta en una optimista indagación sobre el sigificado y la viabilidad de la felicidad humana.

Y bueno, les dejo otro artíkulo de los de letras libres, para ke se animen a komprarlo o pedirlo prestado o lo ke sea ke tengan ke hacer para leerlo ñ_ñ.

Por una parte, El libro de los filósofos muertos, de Simon Critchley, tiene el mérito de asentar en una de sus entradas que el cadáver del filósofo y soñador de prisiones Jeremy Bentham descansa, a pedido expreso suyo, sentado dentro de una cabina en el University College de Londres. Y como además le interesaban las técnicas de reducción de cabezas de los neozelandeses, “quiso que su cabeza recibiera el mismo tratamiento. De hecho, durante los últimos diez años de su vida, Bentham llevaba siempre encima los ojos de cristal que debían adornar su cabeza muerta. Por desgracia, el proceso de momificación salió realmente mal y en su lugar hubo que utilizar una cabeza de cera. La cabeza original, en estado de putrefacción y ennegrecida al principio estuvo colocada en el suelo de la cabina de madera, a los pies de Bentham”.

El libro compendia la “doxografía” –vida y opiniones, para decirlo con Sterne– de ciento noventa filósofos utilizando el mirador crucial de las maneras en que murieron; sus últimas palabras, su serenidad o desesperación, los testimonios con frecuencia contradictorios de quienes estuvieron con ellos al final, fragmentos de sus biografías. El trabajo de erudición es considerable, y además un estilo terso –muy bien preservado por su traductor, Alejandro Pradera– evita los excesos que suelen alejar al lector no profesional de las posibles consolaciones de la filosofía.

Hasta aquí podría no tratarse de uno de esos libros que abundan y ya aburren, esas exploraciones que –evitando la hondura y el riesgo de, por ejemplo, Tolstói o Dostoievski de George Steiner o Vida de Fray Servando de Christopher Domínguez Michael– prefieren seguir esa estética acuñada por Marcel Schwob y recuperada por Pierre Michon (a través de Borges) y cuyo mayor mérito radica en la felicidad de no decirlo todo. La verdad, fuera de las excepciones más notables –pienso en ciertos pasajes de Enrique Vila-Matas o en el delicioso apócrifo La vida sexual de Immanuel Kant recuperado hace poco por la UNAM–, estos gozos se olvidan casi cuando acabamos de sonreír y padecemos la culpa de no estar leyendo la obra de aquellos homenajeados por estos ejercicios de crítica menor.

Leo las páginas introductorias y pienso que podría no tratarse de uno de esos libros de chismes sobre la cultura, porque El libro de los filósofos muertos abre con una promesa ambiciosa y necesaria, urgente en su serenidad. En la introducción Critchley (1960) afirma apegándose a lo más ilustre del canon: “el principal objetivo de la filosofía es prepararnos para la muerte, proporcionarnos una especie de formación para la muerte, fomentar una actitud hacia nuestra finitud que afronte –a vida o a muerte– el pánico de nuestra desaparición sin ofrecer promesas de un más allá”. Critchley concluye esas primeras páginas afirmando valientemente: “Mi apuesta consiste en que aprender a morir también podría enseñarnos a vivir.”

Pero a la hora buena, cuando este debería ser el libro vivo de un filósofo preocupado por algo más que el anecdotario florido de sus colegas, la colección falla. Se estanca en la convención banal del género de los márgenes vistosos de la cultura, esa herencia robusta del “todo es cultura” originado en la academia hace casi cuatro décadas.

Lo curioso es que Critchley, en sus tratados “serios” –como su Infinitely Demanding (2007), por mencionar su propuesta ética más interesante–, resulta notablemente incisivo tanto al leer la filosofía de otros como al plantear su propia posición a partir de esa lectura. Sin embargo, en El libro de los filósofos muertos retrocede hasta el grado de que su intervención es tan cortés que, más allá de la selección de los nombres y la decisión sobre qué tan larga será cada entrada, apenas parece atreverse a incluir algunos chistes –en general desafortunados– y a calificar algunas obras y estilos con un adjetivo tibio aquí y allá. La pregunta desde luego es: ¿por qué despersonalizar algo que tendría que ser un diccionario personal? Más que ante un diccionario de autor, estamos ante un diccionario de editor: una de esas ideas que se planean en un consorcio y que un obediente señor lleva a cabo sin jugarse nada. El hecho de llegar a un público masivo no es excusa. Reléase ese libro prodigioso, La ética, que Alain Badiou escribió para lectores de bachillerato.

Y sin embargo, además de Bentham y su cabeza de cera, están la conmovedora entrada sobre los epitafios zen, la sección dedicada a los filósofos árabes del medievo, el meridiano resumen de media página sobre la revolución copernicana, el conmovedor homenaje a Jacques Derrida: destellos brillantísimos de lo que este libro no se atrevió a ser. ~


Compro, luego existo de Guadalupe Loaeza.

https://i0.wp.com/www.letralia.com/187/compro.jpg

¿Ké onda mi raza de bronce adorada?, ¿kómo andan? Yo de maravilla komo siempre, konociendo gente nueva y ajá.

Bueno, es ora de otra rekomendación literaria bastante chida, de esas ke hay ke leer para askIarse de la sociedad en la ke vivimos y tratar de kambiar (aunke sea en nosotros) algunos de los hábitos ke se nos muestran en las lecturas.

Compro, luego existo es un libro escrito allá por el lejano 1992 en el ke su autora, la escritora Guadalupe Loaeza, nos informa sobre kómo son las sociedad hiperconsumistas. Sí, esas ke tienen todo el dinero del mundo y no saben otra kosa mas ke gastar gastar y gastar no importando en ké y mucho menos si será útil la kompra.

Nos habla de los rikos y de los nuevos rikos y su visión (o ideología capitalista) en toda su máxima expresión. Ideología ke komo diría Lipovetsky, sólo hace al ser humano mas narcisista de lo ke ya lo es.

Veamos lo ke dice una página kon un resumen muy kompleto y direkto del libro:

Vinculada a la economía de mercado e inspirada “en los felices años veinte”, la sociedad de consumo se corresponde con una fase avanzada del capitalismo industrial que sitúa en la segunda revolución industrial y en la Comuna de París de finales del siglo XIX sus antecedentes más remotos afianzándose, en las primeras décadas del XX, con la expansión del taylorismo, el fordismo y las políticas keynesianas cuyo uso, liderado por Estados Unidos, se generalizó en el mundo capitalista de los años 50 y 60 dando lugar a la producción en masa y a un nuevo estilo de vida conocido como el modo de vida americano (Lipovetsky, 2002: 10) que pronto se difunde al resto del mundo y alcanza, concretamente en México, una notable dimensión, como refleja Guadalupe Loaeza en Compro, luego existo.

Este aumento masivo de la producción, que revela que es más fácil fabricar que vender, supone el paso de un primitivo capitalismo industrial (basado en la producción) al “neocapitalismo de consumo” (Carrasco, 2007: 3) que vincula la riqueza económica a la actividad comercial, con la consiguiente importancia que la publicidad adquiere en la conquista mercantil. El papel de la información y el consecuente efecto consumista que provoca se hacen presentes, en Compro, luego existo, a través de la cita literal de los anuncios publicitarios trascrita al lado de la mayor parte de los artículos mencionados en la obra, como refleja la escena de “Miami” donde Sofía sucumbe a la seducción de un slogan publicitario y opta por un rimel concreto, aunque éste no sea de su marca favorita, lo cual pone de manifiesto la magia de la publicidad y su relevancia en la sociedad de consumo:

Aunque no les tenía mucha confianza a los maquillajes norteamericanos más bien cheap, como ella pensaba que era Max Factor, había algo en su publicidad que la había conquistado: “¡Lo único que engordará son tus pestañas! Es hipoalergénico y está oftalmológicamente probado” (Loaeza, 1992: 43).

La crisis de los setenta y el fenómeno social de la moda precipitan la caída del fordismo. Ello, unido al deseo natural en el hombre de distinguirse de sus semejantes, lo cual es factible gracias a los avances de la tecnología y al creciente auge de las corrientes posmodernas, conduce al modelo de producción japonés del toyotismo que, definido, entre otros aspectos, por la fabricación de series limitadas, está más en consonancia con la demanda del mercado de la sociedad postindustrial de talante fragmentado y “prosumerista” (Carrasco, 2007: 2), fruto de la profusión de marcas de productos y variedades en constante renovación y de cuya elección únicamente el individuo es responsable:

Ante la plétora de modelos, el individuo se ve obligado a escoger permanentemente, a tomar iniciativas, a informarse, a criticar la calidad de los productos, a auscultarse y a ponerse a prueba, a mantenerse joven, a deliberar sobre los actos más simples: ¿qué coche comprar, qué película ver, dónde ir de vacaciones, qué libro leer, qué régimen, qué terapia seguir? (Lipovetsky, 2002: 109).

Frente al consumidor de masa pasivo, el prosumidor se presenta asociado a la acción, la creatividad, la responsabilidad y la independencia (Lipovetsky, 2002: 110).

A dicha diversificación del consumo se debe el hecho de que, en el departamento de zapatos del mall de “Miami”, Sofía, que ha fijado su atención en “unas sandalias italianas de tono cobrizo marca Ferragamo, unos zapatos de noche de Karl Lagerfeld, unos para caminar de Calvin Klein y unos mocasines, [opte finalmente por llevarse] el modelo de tenis Ralph Laurent color de rosa que le gustó” (Loaeza, 1992: 27). Tal diversidad permite también a Sofía pedirle a la vendedora del mostrador de Christian Dior que le muestre “los últimos colores de lipsticks, tanto nacarados como mate […], aunque se acababa de comprar toda la línea de belleza de La Prairie y parte de la de Chanel” (Loaeza, 1992: 27). Condicionado únicamente por la mediatización publicitaria, la tesitura a la que se enfrenta el consumidor a la hora de tener que elegir entre un número incontable de artículos constituye una manifestación del individualismo que caracteriza a la sociedad posmoderna que exacerba el consumismo:

Qué error haber pregonado precipitadamente el fin de la sociedad de consumo, cuando está claro que el proceso de personalización no cesa de ensanchar sus fronteras […]. Estamos destinados a consumir, aunque sea de manera distinta, cada vez más objetos e informaciones, deportes y viajes, formación, relaciones, música, cuidados médicos. Eso es la sociedad posmoderna; no el más allá del consumo sino su apoteosis, su extensión hasta la esfera privada (Lipovetsky, 2002: 10).

De este modo, mientras que en el período de formación de la sociedad de consumo imperaba una visión despersonalizada del sujeto concebido como masa, en esta segunda etapa asistimos a un proceso de personalización a partir de la cual el consumista pasa a ser hiperconsumista (Lipovetsky, 2006: 2).1

Los objetos dejan de tener un valor funcional y será la pérdida de su (valor) atractivo lo que los convierta en obsoletos, siendo el fenómeno social de la moda lo que determine su obsolescencia (Sapir, 1937: 140). Este cambio de valores, característico del capitalismo, conduce a una visión saussureana de los objetos en virtud de la cual el consumo no descansa en la utilidad de los productos sino en lo que éstos representan (Featherstone, 1982: 57).2 Por eso, en el capítulo titulado “Miami”, “cada vez que Sofía [extiende] su Gold Card American Express […] constata que [es] rica pues en esta tarjeta radica precisamente la diferencia entre querer y poder” (Loaeza, 1992: 21).

La saturación de imágenes en la sociedad de consumo que asocia los bienes con lo exótico y lo bello, lo cual es, como apunta Baudrillard, sinónimo de vivir en una alucinación estética de la realidad (Baudrillard, 1975: 148), borra las fronteras entre lo imaginario y lo real al hacer que el valor utilitario de los objetos resulte imperceptible. Esto conduce, en opinión de Kroker, a una nostalgia de lo real: a una fascinación y búsqueda desesperada de la gente, los valores y el sexo verdaderos (Featherstone, 1987: 68) derivada de la pérdida de lo real y lo social que hace que, a pesar de que para Sofía “la frase ‘May I help you’ [en boca de un dependiente sea], en ‘Miami’, como un verdadero canto de sirena” (Loaeza, 1992: 19), y que, en el interior de un almacén, ésta pierd[a] la noción del tiempo, que deja de transcurri[r, y] se olvid[e] por completo de la realidad sintiendo más la necesidad de dejarse llevar por sus fantasías [a medida que lo] recorre” (Loaeza, 1992: 26), Sofía piense que, pese a las carencias del mercado mexicano, en México está lo que la llena y necesita para vivir:

Por más shock cultural que Sofía acostumbraba tener al regreso de sus viajes, siempre terminaba por decirse: “Ay, no, la verdad es que como Mexiquito no hay dos. Entre más viajo, más aprecio mi casita en Las Lomas, a mis maids, y la calidez del pueblo mexicano. Yo jamás podría vivir ni en París ni en Nueva York. Allí hay que ir a pasearse y a hacer el shopping, pero nada más” (Loaeza, 1992: 62).

Si kieren leer mas sobre esto, métanse akí para chekar todo el atrktulo kompleto ñ_ñ.

Guadalupe Loaeza

Sale pues raza, nos vemos y espero les guste este libro. Yo lo disfruté bastante, sólo kon el simple título ya me dice praktikamente todo y pues bueno. Una última kosa ke kisiera komentar sobre este libro es ke, si bien es cierto ke la eskritora kritika esto del consumismo, se me hace kurioso ke los kritike desde dentro de su sisstema…y ke los rikos (ke supongo eran sus amigos) no se inmutaran para nada…al fin rikos pues XD. Muy buena acción de parte de la escritora, es algo ke me hace admirarla aun más, meterse al sistema y kritikarlo desde dentro 😉

Ora si, nos vemos luego.

Ateo!

Vinculada a la economía de mercado e inspirada “en los felices años veinte”, la sociedad de consumo se corresponde con una fase avanzada del capitalismo industrial que sitúa en la segunda revolución industrial y en la Comuna de París de finales del siglo XIX sus antecedentes más remotos afianzándose, en las primeras décadas del XX, con la expansión del taylorismo, el fordismo y las políticas keynesianas cuyo uso, liderado por Estados Unidos, se generalizó en el mundo capitalista de los años 50 y 60 dando lugar a la producción en masa y a un nuevo estilo de vida conocido como el modo de vida americano (Lipovetsky, 2002: 10) que pronto se difunde al resto del mundo y alcanza, concretamente en México, una notable dimensión, como refleja Guadalupe Loaeza en Compro, luego existo.

Este aumento masivo de la producción, que revela que es más fácil fabricar que vender, supone el paso de un primitivo capitalismo industrial (basado en la producción) al “neocapitalismo de consumo” (Carrasco, 2007: 3) que vincula la riqueza económica a la actividad comercial, con la consiguiente importancia que la publicidad adquiere en la conquista mercantil. El papel de la información y el consecuente efecto consumista que provoca se hacen presentes, en Compro, luego existo, a través de la cita literal de los anuncios publicitarios trascrita al lado de la mayor parte de los artículos mencionados en la obra, como refleja la escena de “Miami” donde Sofía sucumbe a la seducción de un slogan publicitario y opta por un rimel concreto, aunque éste no sea de su marca favorita, lo cual pone de manifiesto la magia de la publicidad y su relevancia en la sociedad de consumo:

Aunque no les tenía mucha confianza a los maquillajes norteamericanos más bien cheap, como ella pensaba que era Max Factor, había algo en su publicidad que la había conquistado: “¡Lo único que engordará son tus pestañas! Es hipoalergénico y está oftalmológicamente probado” (Loaeza, 1992: 43).

La crisis de los setenta y el fenómeno social de la moda precipitan la caída del fordismo. Ello, unido al deseo natural en el hombre de distinguirse de sus semejantes, lo cual es factible gracias a los avances de la tecnología y al creciente auge de las corrientes posmodernas, conduce al modelo de producción japonés del toyotismo que, definido, entre otros aspectos, por la fabricación de series limitadas, está más en consonancia con la demanda del mercado de la sociedad postindustrial de talante fragmentado y “prosumerista” (Carrasco, 2007: 2), fruto de la profusión de marcas de productos y variedades en constante renovación y de cuya elección únicamente el individuo es responsable:

Ante la plétora de modelos, el individuo se ve obligado a escoger permanentemente, a tomar iniciativas, a informarse, a criticar la calidad de los productos, a auscultarse y a ponerse a prueba, a mantenerse joven, a deliberar sobre los actos más simples: ¿qué coche comprar, qué película ver, dónde ir de vacaciones, qué libro leer, qué régimen, qué terapia seguir? (Lipovetsky, 2002: 109).

Frente al consumidor de masa pasivo, el prosumidor se presenta asociado a la acción, la creatividad, la responsabilidad y la independencia (Lipovetsky, 2002: 110).

A dicha diversificación del consumo se debe el hecho de que, en el departamento de zapatos del mall de “Miami”, Sofía, que ha fijado su atención en “unas sandalias italianas de tono cobrizo marca Ferragamo, unos zapatos de noche de Karl Lagerfeld, unos para caminar de Calvin Klein y unos mocasines, [opte finalmente por llevarse] el modelo de tenis Ralph Laurent color de rosa que le gustó” (Loaeza, 1992: 27). Tal diversidad permite también a Sofía pedirle a la vendedora del mostrador de Christian Dior que le muestre “los últimos colores de lipsticks, tanto nacarados como mate […], aunque se acababa de comprar toda la línea de belleza de La Prairie y parte de la de Chanel” (Loaeza, 1992: 27). Condicionado únicamente por la mediatización publicitaria, la tesitura a la que se enfrenta el consumidor a la hora de tener que elegir entre un número incontable de artículos constituye una manifestación del individualismo que caracteriza a la sociedad posmoderna que exacerba el consumismo:

Qué error haber pregonado precipitadamente el fin de la sociedad de consumo, cuando está claro que el proceso de personalización no cesa de ensanchar sus fronteras […]. Estamos destinados a consumir, aunque sea de manera distinta, cada vez más objetos e informaciones, deportes y viajes, formación, relaciones, música, cuidados médicos. Eso es la sociedad posmoderna; no el más allá del consumo sino su apoteosis, su extensión hasta la esfera privada (Lipovetsky, 2002: 10).